La cerámica del baño o la cocina es de lo primero que delata los años de una casa. Cambiarla implica obra, polvo y un costo alto. La alternativa es pintarla con un producto hecho para eso: el Hidroesmalte epoxi.
¿Qué es el Hidroesmalte?
Es un esmalte acrílico epoxi, a base de agua, diseñado para adherir sobre superficies difíciles. Se puede aplicar sobre:
- Cerámica y azulejos
- Vidrio
- Yeso y mampostería
- Metal
Tiene acabado satinado, buen poder cubritivo y una alta resistencia a la humedad, la suciedad y los hongos. Por eso está pensado para baños, cocinas y comedores, e incluso para hospitales y colegios.
Antibacterial y a base de agua
El Hidroesmalte incorpora tecnología BIO-PRUF, que ayuda a prevenir el desarrollo de bacterias en la superficie pintada. Al ser a base de agua, seca rápido y es más amigable con el medio ambiente que los esmaltes con solvente.
Colores y formatos
Paso a paso
- Limpia y desengrasa la cerámica a fondo, incluidas las fraguas.
- Deja secar completamente la superficie.
- Protege con cinta los bordes, griferías y accesorios.
- Aplica el Hidroesmalte con rodillo de espuma o brocha, en capas delgadas y parejas.
- Respeta los tiempos entre manos que indica la etiqueta.
Un dato importante
El Hidroesmalte no se recomienda para tinas ni piscinas, es decir, superficies que pasan sumergidas. Para piscinas existen pinturas específicas (te lo contamos en nuestro artículo de piscinas).
¿Quieres un acabado distinto?
Si buscas un efecto perlado o metalizado para muebles, rejas o detalles decorativos, mira el Hidroesmalte Efectos Especiales, que rinde de 10 a 14 m² por litro y por mano.